A esta actividad, organizada por el Dpto. de Lengua y Literatura, asistieron cuarenta alumnos (de 4º ESO, 2º Bachillerato y 2º FPB).
La representación tuvo lugar en el emblemático Teatro Carrión, en pleno centro de la capital vallisoletana.
Allí, junto con alumnos de varios centros educativos de Valladolid y de su provincia, disfrutamos de la "magistral" adaptación de esta obra lorquiana, en todo momento fiel al texto original: la obra comienza con una conversación entre el novio y su madre, en la que planean pedirle la mano de su novia. Cuando el novio está a punto de salir a la viña, le pide una navaja a su madre, pero ella no se la quiere dar porque dice que las navajas pueden matar y recuerda la muerte violenta de su esposo y otro hijo. A partir de ahí conocemos al resto de personajes principales: la novia, el padre de la novia, la prima de la novia y Leonardo, marido de la prima de la novia y quien desencadena la tragedia. Todo ello "aderezado" con una acertada "banda sonora" que contribuía a crear un "clima dramático" que anticipaba el trágico final. Es también muy de agradecer la gran maestría de los actores a la hora de declamar los versos más conocidos de esta inmortal obra del poeta y dramaturgo granadino.
Allí, junto con alumnos de varios centros educativos de Valladolid y de su provincia, disfrutamos de la "magistral" adaptación de esta obra lorquiana, en todo momento fiel al texto original: la obra comienza con una conversación entre el novio y su madre, en la que planean pedirle la mano de su novia. Cuando el novio está a punto de salir a la viña, le pide una navaja a su madre, pero ella no se la quiere dar porque dice que las navajas pueden matar y recuerda la muerte violenta de su esposo y otro hijo. A partir de ahí conocemos al resto de personajes principales: la novia, el padre de la novia, la prima de la novia y Leonardo, marido de la prima de la novia y quien desencadena la tragedia. Todo ello "aderezado" con una acertada "banda sonora" que contribuía a crear un "clima dramático" que anticipaba el trágico final. Es también muy de agradecer la gran maestría de los actores a la hora de declamar los versos más conocidos de esta inmortal obra del poeta y dramaturgo granadino.
Tras la representación, tuvo lugar un grato coloquio con los miembros de la compañía teatral, quienes amablemente contestaron a todas las preguntas que los numerosos alumnos allí congregados les iban haciendo.
Además de ir al teatro, también tuvimos ocasión de pasear y "disfrutar" del ambiente de la calle Santiago de Valladolid y sus aledaños, y como no, de tomar un chocolate con churros para entrar en calor, pues Valladolid nos recibió con temperaturas bajo cero.
Nuestros alumnos, como siempre,
se portaron estupendamente, y a todos ellos, desde aquí, les damos las gracias
por su participación y comportamiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario